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Uruguay transmitió a Estados Unidos que no participará más en la Operación Unitas El gobierno uruguayo comunicó a su par de Estados Unidos que no participará más en la denominada "Operación Unitas", cuya Fase Atlántica, en 2006, se postergó para marzo del año próximo. Uruguay considera estos ejercicios navales como un remanente de la Guerra Fría, inspirados en un contexto de enfrentamiento bipolar ya "perimido", pese a sus adaptaciones posteriores al año 1958. Fin del modelo bipolar. Desde Uruguay, no zarparán más buques de guerra para Operaciones Unitas. La tajante decisión del presidente Tabaré Vázquez fue transmitida a la Casa Blanca por distintos canales oficiales, a través de la Cancillería y del Ministerio de Defensa, en los meses de febrero y mayo, según confió a LA REPUBLICA el subsecretario de Defensa José Bayardi. El propio Bayardi fue el encargado de transmitir, a fines de mayo y principios de junio, la posición uruguaya al jefe del Comando Sur, el general Bantz Craddock, con motivo de un viaje a Washington. Brasil y Argentina que, junto a Uruguay, intervienen en estas maniobras, también fueron informados. A Argentina, le correspondía planificar y ejercer el control operativo de la XLVIII (48º) Operación Unitas que, por primera vez, no contará con Uruguay. Bayardi dijo a LA REPUBLICA que Craddock "estuvo de acuerdo con que había que reformular Unitas". Agregó que "estas maniobras están perimidas, fueron elaboradas en un contexto de guerra bipolar y ese modelo desapareció, no tiene sentido seguir con este tipo de maniobras". El subsecretario también dijo que "se transmitió que la posición de Uruguay es que no se iba a participar por el momento" hasta tanto no se "reformule el carácter" de este tipo de ejercicios combinados. Bayardi ejemplificó que, "para empezar, el nombre, tiene un alto valor simbólico, ya que es un producto de esa época". Pero también, "hay que redimensionar su carácter, sus objetivos, la tecnología que se utiliza, por qué motivo, etc.". Antecedentes Nuestro país, junto con Brasil y Estados Unidos, participó por primera vez en estos ejercicios en el año 1958. En 1986, se efectuaron en aguas jurisdiccionales nacionales. El año pasado y precedida de una agria polémica en la izquierda que tradicionalmente se opuso a este tipo de ejercicios-, Uruguay autorizó la salida de dos buques de guerra y de una aeronave para participar en las maniobras que tuvieron lugar en aguas brasileñas. Empero, en su mensaje a la Asamblea General, el gobierno de Tabaré Vázquez advertía sobre los cambios en la realidad mundial y el fin, "hace ya unos cuantos años", de la llamada Guerra Fría, período signado "por una tajante bipolaridad". A la vez, anunciaba su voluntad de promover un "gran debate nacional" sobre defensa nacional que se plasmaría en una ley, la primera de este tipo en el país. Un anteproyecto de la misma quedaría redactado antes de fin de este año. Pese a las explicaciones oficiales, la discusión en la izquierda no se extinguió. También argumentaba que no era conveniente, a esa altura, tomar decisiones importantes en materia de defensa y de la política internacional, "generando por esa vía hechos consumados internamente y repentinos externamente". Operaciones de este tipo, se planifican con varios meses de antelación y una suspensión provocaría, en ese momento, un roce innecesario y un gesto de descortesía con Brasil, acotó Bayardi. Entre el 5 y el 6 de octubre de aquel año, las dos Cámaras sancionaron, en tiempo récord, el proyecto de ley remitido el 29 de setiembre por el Poder Ejecutivo. En el Senado, tras producirse varios incidentes en las barras, el proyecto fue aprobado por unanimidad de los presentes. El senador comunista Eduardo Lorier se retiró de sala y en gesto simbólico dejó una rosa roja sobre su banca. En la Cámara baja, fueron siete diputados seis de ellos del interior los que se retiraron de sala antes de la votación: Doreen Ibarra (1001), Darío Pérez y Fernando Longo, de Maldonado y Flores (ambos de la Liga Federal Frenteamplista), el artiguense Carlos Maceda (Espacio Vertiente), y Alvaro Vega, Esteban Pérez y Daniel Morales, diputados por Florida, Canelones y Rocha (los tres del MPP). La ley quedó aprobada por 81 votos en 82. El único voto en contra correspondió al diputado socialista Guillermo Chifflet. |