Las
concesiones “necesarias” de Pluna a Varig
08.03.2007
La memoria anual
remitida al Parlamento por el Poder Ejecutivo revela algunos aspectos de
los acuerdos firmados por el gobierno y Varig en el rescate de Pluna. El
siguiente informe de En Perspectiva repasa esos detalles.
EMILIANO
COTELO:
La situación de Pluna en la era post Varig obligó al gobierno uruguayo
a negociar una salida con la empresa brasileña. Este proceso,
como todos los de su tipo, está lleno de detalles, muchos de los cuáles
no son del todo conocidos. Sin embargo, por estos días, se han ido
revelando algunos que permiten entender un poco mejor el proceso.
Varig
mantenía en su poder casi la mitad de las acciones de Pluna,
concretamente el 49% del paquete accionario. Todo un problema si se
tiene en cuenta que la empresa brasileña atravesó problemas
financieros que la llevaron a la quiebra.
Pero
una pista sobre cómo se procesó la entrega de las acciones, apareció
en el balance anual del Ministerio de Transporte y Obras Públicas que
el gobierno entregó la semana pasada al Parlamento, junto con el
informe de todo lo actuado en el último año.
Concretamente,
allí se da cuenta de que “mediante la firma de un acuerdo
transaccional, Pluna y Varig han renunciado mutuamente a las acciones
que cada una podría emprender contra la otra en reclamación de
responsabilidades”.
La
novedad llamó la atención y abrió algunas preguntas. ¿A qué
renunció exactamente Pluna? ¿Con esto cerramos la posibilidad de
emprender reclamos en caso que se detecten irregularidades en el manejo
de la empresa que estén detrás de la debacle de Pluna?
¿A
qué se comprometió exactamente el gobierno? Les proponemos ordenar la
información.
El
detalle de esta negociación, como decíamos, está incluido en
la Memoria Anual 2006 del Ministerio de Transporte y Obras Públicas,
que fue difundido la semana pasada.
El
acuerdo
Lo
que se acordó entre Pluna y Varig – mediante un documento firmado el
4 de noviembre de 2006 – es que Pluna renuncie a reclamarle a Varig
una cifra cercana al millón de dólares que la empresa brasileña quedó
debiendo por la venta de pasajes en vuelos que se efectuaron por Pluna
pero que nunca fueron pagados.
Concretamente, la deuda corresponde a viajes de conexión hechos por
Pluna a nombre de Varig y que ésta nunca pagó. Por ejemplo, cuando la
empresa brasileña vendía un viaje Montevideo – Frankfurt, el tramo
Montevideo – San Pablo era servido por Pluna que luego recibía un
pago por tal concepto. Bueno, en este caso, hubo varios de esos
servicios que Varig nunca llegó a pagar.
¿Pero
por qué se llegó a este acuerdo que, en principio, parece tan
inconveniente?
Sucede
que Pluna – y, sobre todo, el gobierno uruguayo – quería hacerse
cuanto antes del 49% de las acciones que aún pertenecían a Varig y que
estaban valuadas en unos dos millones de dólares.
Como
el gobierno entendió que iba a ser muy difícil cobrar todo lo adeudado
– porque la aerolínea brasileña ya estaba en quiebra – se acordó
que Varig entregara sus acciones – o permitiera la licuación de su
parte del paquete accionario – a cambio de que Pluna no reclamara la
deuda pendiente.
Pero
Pluna hizo también otra concesión importante, que es la que señalábamos
en la introducción: renunció a reclamar en el futuro a Varig por su
responsabilidad durante la gestión como operador principal de la aerolínea
uruguaya.
Ahora,
el gobierno uruguayo o la nueva Pluna S.A. no podrán iniciar ningún
tipo de reclamo legal a Varig por eventuales irregularidades o por el
simple hecho de haber dejado a la aerolínea en las condiciones que quedó.
Consultado
por En Perspectiva, el ministro de Transporte y Obras Públicas, Víctor
Rossi, explicó que el gobierno entendió que debía salvar a la aerolínea
de bandera uruguaya y para eso era necesario estar en condiciones,
cuanto antes, de salir a negociar con nuevos inversores.
“VICTOR
ROSSI:
En un documento más complejo
donde por cierto hay el compromiso de no reclamar de una y otra parte y
por cierto se dejan también algunas obligaciones que tenía a su vez
Pluna Ente Autónomo sin efecto, se estableció este acuerdo que fue lo
que nos permitió retomar el control de la empresa en su totalidad –
el 97 y fracción por ciento de las acciones – y a partir de ahí no sólo
designar la nueva mayoría del Directorio sino promover el proceso de
asociación que estamos actualmente recorriendo”.
El
ministro explicó que si Pluna hubiera decidido enfrentarse a Varig e
iniciar acciones legales, el fin de la vinculación se habría dilatado
mucho y, muy probablemente, se hubiera llegado al cierre de Pluna, en la
medida que la sangría de recursos era insostenible.
Es
decir, Pluna necesitaba desvincularse rápidamente de Varig porque la
negociación con otros potenciales inversores hubiera sido prácticamente
imposible, en el marco de la incertidumbre que implica mantener como
socio a una empresa en el estado de Varig.
Pero,
como decía el ministro Rossi, también hubo una concesión de Varig.
Concretamente, la empresa brasileña renunció a reclamar una deuda que
Pluna Ente Autónomo mantenía con Varig por una capitalización cercana
a los cinco millones de dólares que se hizo cuando se concretó la
asociación con Pluna.
Qué
dice la oposición
Mientras
tanto, ¿qué de dice desde la oposición sobre este acuerdo? ¿Estaban
en conocimiento de esta concesiones mutuas que se hicieron?
En
Perspectiva consultamos al senador nacionalista Carlos Moreira que
explicó que en varias oportunidades el ministro Rossi aseguró que el
final de la relación de Pluna con Varig había sido muy conveniente
para el país. Sin embargo, hasta ahora, no se conocen los números
porque nunca se pusieron sobre la mesa cuando se discutió el tema.
“CARLOS
MOREIRA:
No sabemos cómo terminó bien esa
asociación. Se nos dijo que se había llegado a un acuerdo favorable
para el Estado pero no hemos visto los números de eso, ¿no? Nos gustaría
saberlo. Comprendemos que todo eso también está inscripto en este
nuevo proceso de asociación, o de venta de parte del paquete accionario,
aumento del capital accionario de Pluna S.A. y nosotros queremos que el
ministro Rossi termine dando los números finales de este negocio, de
esta asociación que no consta porque así se ha hecho saber desde todos
los ámbitos, que ha sido negativo para el Estado uruguayo, pero que no
se sabe a ciencia cierta cuáles van a ser los números”.
Actualmente
el proceso de asociación de Pluna con el consorcio Leadgate sigue su
curso. En estos días continúa el procedimiento de “due dilligence“
de auditoría. Habrá que esperar, entonces, a que la operación se
concrete para terminar de conocer todos los detalles de un negocio que
el gobierno se ha fijado como prioridad.
EMILIANO
COTELO:
La situación de Pluna en la era post Varig obligó al gobierno uruguayo
a negociar una salida con la empresa brasileña. Este proceso,
como todos los de su tipo, está lleno de detalles, muchos de los cuáles
no son del todo conocidos. Sin embargo, por estos días, se han ido
revelando algunos que permiten entender un poco mejor el proceso.
Varig
mantenía en su poder casi la mitad de las acciones de Pluna,
concretamente el 49% del paquete accionario. Todo un problema si se
tiene en cuenta que la empresa brasileña atravesó problemas
financieros que la llevaron a la quiebra.
Pero
una pista sobre cómo se procesó la entrega de las acciones, apareció
en el balance anual del Ministerio de Transporte y Obras Públicas que
el gobierno entregó la semana pasada al Parlamento, junto con el
informe de todo lo actuado en el último año.
Concretamente,
allí se da cuenta de que “mediante la firma de un acuerdo
transaccional, Pluna y Varig han renunciado mutuamente a las acciones
que cada una podría emprender contra la otra en reclamación de
responsabilidades”.
La
novedad llamó la atención y abrió algunas preguntas. ¿A qué
renunció exactamente Pluna? ¿Con esto cerramos la posibilidad de
emprender reclamos en caso que se detecten irregularidades en el manejo
de la empresa que estén detrás de la debacle de Pluna?
¿A
qué se comprometió exactamente el gobierno? Les proponemos ordenar la
información.
El
detalle de esta negociación, como decíamos, está incluido en
la Memoria Anual 2006 del Ministerio de Transporte y Obras Públicas,
que fue difundido la semana pasada.
El
acuerdo
Lo
que se acordó entre Pluna y Varig – mediante un documento firmado el
4 de noviembre de 2006 – es que Pluna renuncie a reclamarle a Varig
una cifra cercana al millón de dólares que la empresa brasileña quedó
debiendo por la venta de pasajes en vuelos que se efectuaron por Pluna
pero que nunca fueron pagados.
Concretamente, la deuda corresponde a viajes de conexión hechos por
Pluna a nombre de Varig y que ésta nunca pagó. Por ejemplo, cuando la
empresa brasileña vendía un viaje Montevideo – Frankfurt, el tramo
Montevideo – San Pablo era servido por Pluna que luego recibía un
pago por tal concepto. Bueno, en este caso, hubo varios de esos
servicios que Varig nunca llegó a pagar.
¿Pero
por qué se llegó a este acuerdo que, en principio, parece tan
inconveniente?
Sucede
que Pluna – y, sobre todo, el gobierno uruguayo – quería hacerse
cuanto antes del 49% de las acciones que aún pertenecían a Varig y que
estaban valuadas en unos dos millones de dólares.
Como
el gobierno entendió que iba a ser muy difícil cobrar todo lo adeudado
– porque la aerolínea brasileña ya estaba en quiebra – se acordó
que Varig entregara sus acciones – o permitiera la licuación de su
parte del paquete accionario – a cambio de que Pluna no reclamara la
deuda pendiente.
Pero
Pluna hizo también otra concesión importante, que es la que señalábamos
en la introducción: renunció a reclamar en el futuro a Varig por su
responsabilidad durante la gestión como operador principal de la aerolínea
uruguaya.
Ahora,
el gobierno uruguayo o la nueva Pluna S.A. no podrán iniciar ningún
tipo de reclamo legal a Varig por eventuales irregularidades o por el
simple hecho de haber dejado a la aerolínea en las condiciones que quedó.
Consultado
por En Perspectiva, el ministro de Transporte y Obras Públicas, Víctor
Rossi, explicó que el gobierno entendió que debía salvar a la aerolínea
de bandera uruguaya y para eso era necesario estar en condiciones,
cuanto antes, de salir a negociar con nuevos inversores.
“VICTOR
ROSSI:
En un documento más complejo
donde por cierto hay el compromiso de no reclamar de una y otra parte y
por cierto se dejan también algunas obligaciones que tenía a su vez
Pluna Ente Autónomo sin efecto, se estableció este acuerdo que fue lo
que nos permitió retomar el control de la empresa en su totalidad –
el 97 y fracción por ciento de las acciones – y a partir de ahí no sólo
designar la nueva mayoría del Directorio sino promover el proceso de
asociación que estamos actualmente recorriendo”.
El
ministro explicó que si Pluna hubiera decidido enfrentarse a Varig e
iniciar acciones legales, el fin de la vinculación se habría dilatado
mucho y, muy probablemente, se hubiera llegado al cierre de Pluna, en la
medida que la sangría de recursos era insostenible.
Es
decir, Pluna necesitaba desvincularse rápidamente de Varig porque la
negociación con otros potenciales inversores hubiera sido prácticamente
imposible, en el marco de la incertidumbre que implica mantener como
socio a una empresa en el estado de Varig.
Pero,
como decía el ministro Rossi, también hubo una concesión de Varig.
Concretamente, la empresa brasileña renunció a reclamar una deuda que
Pluna Ente Autónomo mantenía con Varig por una capitalización cercana
a los cinco millones de dólares que se hizo cuando se concretó la
asociación con Pluna.
Qué
dice la oposición
Mientras
tanto, ¿qué de dice desde la oposición sobre este acuerdo? ¿Estaban
en conocimiento de esta concesiones mutuas que se hicieron?
En
Perspectiva consultamos al senador nacionalista Carlos Moreira que
explicó que en varias oportunidades el ministro Rossi aseguró que el
final de la relación de Pluna con Varig había sido muy conveniente
para el país. Sin embargo, hasta ahora, no se conocen los números
porque nunca se pusieron sobre la mesa cuando se discutió el tema.
“CARLOS
MOREIRA:
No sabemos cómo terminó bien esa
asociación. Se nos dijo que se había llegado a un acuerdo favorable
para el Estado pero no hemos visto los números de eso, ¿no? Nos gustaría
saberlo. Comprendemos que todo eso también está inscripto en este
nuevo proceso de asociación, o de venta de parte del paquete accionario,
aumento del capital accionario de Pluna S.A. y nosotros queremos que el
ministro Rossi termine dando los números finales de este negocio, de
esta asociación que no consta porque así se ha hecho saber desde todos
los ámbitos, que ha sido negativo para el Estado uruguayo, pero que no
se sabe a ciencia cierta cuáles van a ser los números”.
Actualmente
el proceso de asociación de Pluna con el consorcio Leadgate sigue su
curso. En estos días continúa el procedimiento de “due dilligence“
de auditoría. Habrá que esperar, entonces, a que la operación se
concrete para terminar de conocer todos los detalles de un negocio que
el gobierno se ha fijado como prioridad.
Fuente:
